Me gustaría ir por la calle y no reconocerte, no notar tu presencia, sentir indiferencia.
Odio lo que siento y me gustaría arrancarme el corazón para no sentir ni una vez más eso a lo que todos llaman amor.
Odio como te miro, cómo espero a que tu lo hagas y como cuando tu miras finjo mirar para otro lado. Odio tu cara que solo em trae recuerdos bonitos, odio tu risa, tu voz que tantos te quiero me ha dicho.
Ojalá hubieras sido solo un sueño, ojalá nada de esto hubiera ocurrido...tu puedes imaginarte la de lagrimas que nos habríamos ahorrado el uno al otro. Ojalá no sintiera necesidad, ni debilidad.
No te imaginas cuanto desearía tenerte lejos, muy lejos, a millones de kilómetros, no verte, no oirte, no sentirte, no ver como sigues ahí.
Ojalá tu tampoco me recordarás, ojalá no hubieras derramado ni una sola lagrima, ojalá nunca hubieramos aprendido a decir te quiero.
Noto el vacio, noto como perfora mi pecho, mi alma, como se cuela en cada rincón de mi ser, cómo me impulsa a salir corriendo.
Lo he vuelto a hacer, he salido corriendo, he dado veinte pasos y me he puesto a llorar como siempre, con el mismo dolor y amargura. Sabes? Me dijeron que con el tiempo se aprende, se olvida, se deja de sentir necesidad...sólo sé que el tiempo pasa inútil, incapaz de borrar ni un sólo segundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario